PEREGRINACIÓN A UN NUEVO ENCUENTRO Con Dante y las Tres Beldades - Luis Razeto Migliaro - PRELUDIO

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PEREGRINACIÓN A UN NUEVO ENCUENTRO

CON DANTE Y LAS TRES BELDADES


Poema en Prosa


Luis Razeto Migliaro


 

Ediciones Univérsitas Nueva Civilización, Santiago de Chile, 2020

Propiedad Intelectual, Copyright N.º 2020-A-4064

Todos los derechos reservados por el autor conforme a la Ley. Prohibida su reproducción total o parcial, por cualquier medio.

 

PRELUDIO

Hace 700 años, allá por el siglo XIV, el mundo estaba entrando en una de esas crisis que hoy llamamos ‘sistémicas’. La civilización medieval, fundada en valores religiosos, en una economía de tipo feudal, y en un poder político imperial y monárquico, se encontraba en agonía.

La Iglesia era gobernada por Papas ambiciosos de poder, venales y lujuriosos. Los emperadores, las monarquías y las noblezas feudales mantenían en servidumbre y pobreza a los pueblos, exigiéndoles impuestos insostenibles y llevándolos a guerras que sólo interesaban a los poderosos. Esas gentes comenzaban a rebelarse.

En las Cortes se llevaba una vida licenciosa y corrupta. Se había desatado un conflicto entre el poder político representado por el emperador, el poder económico que mantenían los señores feudales y la nobleza, y el poder religioso y cultural representado por la Iglesia.

En ese contexto, un hombre iluminado por el amor y profundamente comprometido con su fe y con su patria, concibió una obra poética que se cuenta entre las más altas de la literatura universal: La Divina Comedia.

En esa obra, concebida como un viaje o recorrido por el Infierno, el Purgatorio y el Paraíso, que el autor realiza guiado por el poeta Virgilio en las dos primeras partes y por su amada Beatriz en la tercera, Dante Alighieri despliega un análisis crítico despiadado de su época en decadencia; pero no se quedó en la crítica sino que soñó, imaginó y concibió un renacimiento moral, artístico, intelectual y espiritual capaz de fundar una nueva Civilización.

Y en efecto, las obras de Dante inspiraron el Renacimiento, la Reforma, la Ilustración, y en general el pensamiento, las artes, las lenguas y las culturas nacionales que darían identidad a la civilización moderna.

De La Divina Comedia de Dante, el Papa Francisco, en un mensaje en ocasión de celebrarse los 750 años del nacimiento del poeta, hizo uno de los más hermosos elogios que se han dicho de la obra. “La Divina Comedia se puede leer como un gran itinerario, más aún, como una verdadera peregrinación, sea personal o interior, tanto comunitaria, como eclesial, social o histórica. Es el paradigma de todo auténtico viaje en que la humanidad está llamada a salir de lo que Dante llama ‘el parterre que nos vuelve tan feroces’ para llegar a una nueva condición, marcada por la armonía, por la paz, la felicidad. Este es el horizonte de todo verdadero humanismo. Dante es, por lo tanto, un profeta de la esperanza, heraldo de la posibilidad del rescate, de la liberación, del cambio profundo de cada hombre y mujer, de toda la humanidad. Nos invita una vez más a recuperar el sentido perdido u ofuscado de nuestro viaje humano, y a esperar en volver a ver el horizonte luminoso donde brilla la dignidad plena de la persona humana. Honrando a Dante Alighieri, como Pablo VI nos invitó a hacer, nos enriqueceremos con su experiencia de

cruzar las muchas selvas oscuras todavía diseminadas en nuestra tierra, y cumplir felizmente nuestra peregrinación en la historia para alcanzar la meta soñada y deseada por todos los hombres: ‘el amor que mueve el sol y las demás estrellas’.”

Justo este año 2021 en que se cumplen setecientos desde la muerte de Dante, es la civilización moderna la que se encuentra en decadencia y en crisis orgánica, siendo la tarea histórica del presente crear una Nueva Civilización.

Si un Poema tan genial como La Divina Comedia de Dante – con su Infierno, su Purgatorio y su Paraíso – inspiró y en cierto sentido fundó una Civilización, ¿por qué no podría hoy inspirar otra obra literaria que tenga una ambición similar?

Tres etapas componen esta PEREGRINACIÓN A UN NUEVO ENCUENTRO.

En la Primera Etapa – El Infierno, o la Moderna Tragedia – recorreremos la Civilización Moderna, encontrándonos con sus principales exponentes intelectuales, con los grupos y categorías sociales que la forman, y con los ‘tipos humanos’ a que ha dado lugar. Descubriremos que se trata de un mundo en que el industrialismo y el capitalismo, el estatismo y el partidismo, el naturalismo y el materialismo, han construido una civilización sin ética, descreída, carente de valores espirituales y del sentido de trascendencia. Personas y sociedades sufrientes, en crisis, en decadencia, agonizantes, que viven la tragedia de haber perdido el sentido trascendente de la vida.

El lector debe saber, antes de comenzar el viaje, que esta primera etapa es demoledora, un verdadero descenso a los infiernos, pues se trata de poner en evidencia y derribar los torcidos fundamentos morales y las enrevesadas construcciones intelectuales de una civilización que no está solamente allá afuera, sino que se ha instalado dentro de nosotros.

En la Segunda Etapa – El Purgatorio, o la Humana Comedia – recorreremos las búsquedas teóricas y los procesos prácticos que van fundando una nueva y superior Civilización. Nos encontraremos con sus más importantes referentes intelectuales, y con las experiencias, iniciativas y comunidades en las que se están experimentando modos mejores de pensar y de sentir, de relacionarse y comunicarse, de actuar, de trabajar y de habitar la naturaleza. Descubriremos una Civilización en formación, en la que se están desplegando personas y comunidades de conocimiento, creativas, autónomas y solidarias, que viven con esperanza, alegres, entusiasmadas, con sentido.

Esta segunda etapa del itinerario es de lento, más ameno pero no por eso fácil, ascenso por los caminos que han abierto los buscadores de nuevos significados, y los constructores de mejores alternativas para la vida personal y colectiva. Estamos aquí convocados a cambiar por dentro y hacia afuera , y ello también será exigente.

En la Tercera Etapa – El Paraíso, o la Divina Epopeya – recorreremos la historia larga de la humanidad en su dimensión espiritual, encontrándonos con los más altos exponentes del arte, la literatura, la ciencia, la filosofía y la religión. Junto a ellos y sus creaciones, exploraremos las potencialidades del espíritu humano en su búsqueda constante de realización plena y de trascendencia. Seremos invitados a participar en una auténtica epopeya divina, experimentando el gozo, la libertad, el conocimiento y la iluminación que son posibles de alcanzar, superando espiritualmente los condicionamientos materiales, biológicos, culturales y mentales que limitan al ser humano.

Aquí se trata ya de volar, siguiendo a los poetas, literatos, artistas, filósofos, educadores y maestros espirituales, que no se conforman con el ser humano tal como es y que nos llaman a liberarnos y a trascender.

En su conjunto, es una Peregrinación ardua: intelectual, emocional, poética y espiritual, que el lector está invitado a recorrer en compañía del autor, de Dante Alighieri, y de la Ciencia, la Filosofía y la Sabiduría, las tres Beldades.

¿A dónde peregrinamos? Depende de lo que busque el peregrino. Puede ser a encontrarse consigo mismo en la propia intimidad. A descubrir la dignidad y grandeza del ser humano. A percibir la unidad de los saberes. A entrar en una nueva civilización. A acoger una nueva revelación. A compartir la vida del Espíritu. A vislumbrar la Verdad, la Belleza y el Sumo Bien. A vivenciar la iluminación. A iniciar un nuevo Amor y una nueva vida. A ser más.

Como todas las verdaderas peregrinaciones, será en parte dolorosa, en parte alegre; a ratos liviana, en ocasiones árida y seca, por momentos exaltante. Es un itinerario que no puede recorrerse todo de un viaje. Hay que detenerse para tomar aliento y restablecer energías. El recorrido es largo, noventa son las Estaciones.

Habrá quién se irrite y abandone la marcha ya en las primeras estaciones, no soportando los rigores del pensamiento. Otros dejarán la marcha desalentados ante las dificultades del camino y las exigencias espirituales del viaje. Pues se trata de una peregrinación transformadora que exige dedicación, concentración y persistencia, y que para las almas débiles resultará insoportable. Pero los que lleguen hasta el final, los vencedores, saldrán fortalecidos.

La idea de escribir una obra con un formato, modo y ambición semejantes, me surgió al despertar de un sueño. Me encontraba en una selva urbana, habiendo perdido la memoria y sin saber quién era. Completamente desorientado, nadie me conocía, y deambulando de un lado a otro me fui dando cuenta, primero, de haber llegado del pasado, y luego, de ser una singular reencarnación del poeta florentino. Me encontraba en la situación y en el estado mental que Dante describe en los primeros versos de La Comedia. Desperté con la idea de realizar esta Peregrinación a un Nuevo Encuentro, con OTRO ALIGHIERI RUMBO METAS LUZ.

El libro que tuve como referente al escribir el Poema en prosa es la cuidada edición bilingüe del Grupo Editorial Tomo, S.A de C.V., México, 2008, que incluye el texto original de Dante y una excelente traducción en prosa de Roberto Mares.

Los parlamentos atribuidos a los autores representados en esta obra, son composiciones libres que elaboré con base en textos originales tomados de sus libros. En ellas busqué representar fielmente en unos casos, o interpretar críticamente en otros, sus pensamientos y teorías, ambientándolos en futuribles alegóricos. El personaje Dante, al que llamo ‘mi Maestro’, no es el Dante histórico ni el personaje de la Divina Comedia sino otro: un Alighieri revivido, elaborado libremente en una suerte de actualización intencional de su pensamiento.

Debo agradecer especialmente a mi amigo Leonel Betancur que me acompañó en esta aventura, elaboró los anagramas y contribuyó con muy valiosas sugerencias, además de corregir el texto. Y a mi esposa Priscilla Barry, compañera de toda la vida y en todas mis obras.


 

Luis Razeto Migliaro